domingo, 6 de junio de 2010

Vinculan a expertos de la OMS con farmacéuticas

Patricia Luna - BBC Mundo

Decenas de países tratan de rescindir los contratos con la farmacéutica tras no utilizar todo el tamiflu que habían almacenado.

Un informe presentado este viernes acusa a la Organización Mundial de la Salud (OMS) de no hacer público el conflicto de intereses de al menos tres de las personas que escribieron las pautas por las que se rigieron decenas de gobiernos a la hora de gastar miles de millones de dólares en medidas contra la gripe porcina.

Según el documento elaborado por el diario médico British Medical Journal (BMJ) y la Oficina de Periodismo de Investigación, al menos tres de los investigadores que presentaron el grueso de los documentos científicos en los que se basó la adquisición de medicamentos por parte de los gobiernos habían recibido dinero de alguna de las empresas farmacéuticas que producían los fármacos.

Los autores del estudio afirman que, de haber sabido que este era el caso, los gobiernos hubieran podido tratar la información y la recomendación de otra manera.

Iaian Overton, editor jefe de la Oficina de Periodismo Investigativo le dijo a BBC Mundo que "las pautas (de comportamiento contra una pandemia) estaban muy influenciadas por tres anexos que fueron escritos por tres individuos, los profesores Fred Hayden, Arnold Monto y Karl Nicholson, que estaban o habían estado poco antes de ese momento recibiendo dinero de compañías farmacéuticas que obtendrían beneficios de sus recomendaciones".

Las compañías mencionadas son Roche y GlaxoSmithKline (GSK). Roche tuvo beneficios de miles de millones de dólares con la venta de tamiflú a gobiernos que siguieron las recomendaciones de la OMS, mientras que GSK produce relenza y algunos antivirales.

"¿Cuándo hay conflicto?"

"Mientras la OMS siga permaneciendo hermética y no revele quién le está aconsejando y sus conflictos de intereses, sentimos que esto es contraproducente. La OMS está bajo sospecha, porque se cree que está escondiendo algo y esto plantea la duda acerca de la independencia de alguno de sus expertos", señaló Overton.

Pero Gregory Hart, portavoz de la OMS, respondió a través de BBC Mundo que la organización "pide declaraciones de interés a todos sus expertos y eso fue lo que ocurrió en esta ocasión. Las declaraciones son posteriormente evaluadas por el jefe del comité y por la secretaría y ellos son los que revisan si estos conflictos de interés son realmente tales, si necesitan más información o si de verdad hay conflicto se le pide que abandone el comité. Y eso no ocurrió en esta ocasión".

"Hay que hacer una distinción entre el conflicto de interés de una persona que da charlas y cobra por ellas y el conflicto de intereses de alguien que tiene un salario de una compañía", señaló Hart, quien dejó entrever que uno de los criterios que se tiene en cuenta para determinar si existe dicho conflicto es el porcentaje del dinero que recibe una persona de una farmacéutica en relación al total de sus ingresos personales.

El portavoz de la OMS también acusó al British Medical Journal (BMJ) de haber sido "increíblemente selectivo" en la información seleccionada para su informe:

"El BMJ habla de tres expertos en un comité formado por 20, es muy difícil que los votos de tres personas superen a 17".

"La cuestión es el pago"

Pero Deborah Cohen, autora del estudio y editora de reportajes de BMJ, afirma que "la cuestión es si gente que ha sido pagada por compañías que han hecho miles de millones de dólares vendiendo estos fármacos debería tomar la decisión y escribir los manuales de comportamiento y uso de estos medicamentos".

"Yo creo que no es aceptable", concluyó Cohen.

El informe del BMJ y de la Oficina de Periodismo Investigativo también pone en su mira el secretismo alrededor del comité que tomó la decisión de elevar a pandemia la crisis de la gripe porcina, cambiando los parámetros existentes hasta entonces.

El documento dice que se protege la identidad de sus miembros, del que sólo se conoce al presidente, para evitar presiones de la industria, pero que al menos los tres miembros mencionados pertenecen a esa industria de cuya presión quieren huir.

Pero el portavoz de la OMS señaló que "esos tres miembros declararon completamente sus intereses y el propio comité secreto determinó, en conocimiento de la información, que no había conflicto de interés. Una vez que el comité haya finalizado sus funciones se publicará toda la información relativa al mismo".

Mientras se produce este cruce de acusaciones, las dudas sobre la gestión de la OMS durante la crisis de la gripe porcina o gripe A se multiplican a lo largo y ancho del globo, con investigaciones que se llevan a cabo en muchos países europeos por organismos independientes, autoridades e incluso dentro de la misma organización.

EUROPA TAMBIÉN HACE PREGUNTAS

El documento publicado este viernes coincide con otro informe independiente presentado ante el Consejo del Comité Europeo de Salud en el que se revisa la gestión de la OMS en la crisis de la gripe porcina.

El autor del informe, Paul Flynn, del Comité para asuntos de familia y de salud social del Reino Unido, afirma que las decisiones tomadas por la OMS no fueron lo suficientemente transparentes y que crearon una serie de problemas.

Entre ellos, el desperdicio de grandes sumas de dinero público, la provocación de un miedo injustificado entre los europeos, la creación de riesgos de salud a través de medicinas que no habían sido lo suficientemente sometidas a prueba antes de ser autorizadas en procedimientos realizados a toda la velocidad y la distorsión de las prioridades de los servicios públicos en toda Europa.

domingo, 30 de mayo de 2010

Un tribunal de Zambia reconoce daños y perjuicios por el test del VIH

Se les ha reconocido daños y perjuicios a dos ex-oficiales de las Fuerzas Aéreas de Zambia, como consecuencia de una demanda por haber sido sometidos a las pruebas del VIH y a su tratamiento, sin su consentimiento.

Los ex-oficiales denunciaron que fueron despedidos por ser VIH positivos, pero el tribunal decidió que no fueran readmitidos.

La obligatoriedad de la prueba del VIH no es legal en el ejercito, y el gobierno había negado que se le hubieran practicado dichas pruebas a los dos ex-oficiales.

Algunos piensan que someterse a la fuerza a las pruebas del VIH es una invasión de la intimidad, mientras que otros dicen que es necesario para combatir el virus.

El tribunal de Livingstone reconoció a Stanley Kingaipe y a Charles Chookole una indemnización de 10 millones de kwacha ($ 2.000, £ 1.400) por la angustia mental y emocional que sufrieron.

El fallo confirma el derecho del individuo a la intimidad y ha vuelto a abrir el debate sobre la obligatoriedad de las pruebas de detección del VIH.

"Desconocían que tomaban medicación antiretroviral"

La obligatoriedad de los test del VIH es un tema polémico en Zambia.

Lloyd Bwalya de la Network of Zambian People Living with HIV/Aids -Red de Personas Viviendo con VIH/Sida de Zambia-, dijo a la BBC que el caso será una "referencia para el resto del país" de que debería haber un "consentimiento informado" antes de que las personas se sometan a las pruebas del VIH.

Pero el ministro de salud de Zambia y algunos médicos están a favor de que las pruebas sean obligatorias, argumentando que no hay suficiente gente que voluntariamente quiera hacerse las pruebas en un país donde se cree que un 15% de los adultos son VIH positivos.

Los Sres. Kingaipe y Chookole se sometieron a pruebas médicas, que creyeron que eran chequeos de rutina, en el 2001, después de las cuales fueron puestos en tratamiento con una medicación.

Mucho más tarde, ambos se ofrecieron como voluntarios para la prueba del VIH. Sólo entonces se les dijo que los medicamentos que habían estado tomando eran anti-retrovirales, que se utilizan para tratar el VIH.

Los hombres alegaron en el tribunal que no se les había dado asesoramiento médico ni se les informó de la importancia de la medicación que se les había estado dando.

Sin embargo, el gobierno de Zambia sostuvo que los ex-oficiales fueron despedidos porque el señor Kingaipe tenía cáncer mientras que el Sr. Chookole había desarrollado la tuberculosis.

http://news.bbc.co.uk/2/hi/world/africa/10172817.stm

lunes, 24 de mayo de 2010

La vacuna contra el H1N1 (gripe A) puede causar un falso positivo en el test del VIH

El Departamento de enfermedades de transmisión sexual, el SIDA y la Hepatitis Viral del Ministerio de Salud de Brasil publicó una nota técnica sobre la posibilidad de resultados falsos positivos en los test inmunoenzimáticos del VIH entre las personas que recibieron la vacuna contra el virus de la gripe porcina (gripe A).

Según el departamento, debido a la producción industrial acelerada de la vacuna contra el virus H1N1, actualmente no hay datos disponibles sobre todos los efectos secundarios, pero se observó que las personas a las que administraron la vacuna, al hacerse la prueba para el VIH-1 mostraron falsos positivos, es decir, los resultados indicaron que los anticuerpos del virus del sida están presentes cuando, en realidad, no lo están.

De acuerdo con el Ministerio de Salud, esto se debe a que al tomar la vacuna, el cuerpo comienza a producir anticuerpos de inmunoglobulina M (IgM), la primera defensa del cuerpo contra la infección. En este proceso, la presencia de anticuerpos dirigidos a otros agentes infecciosos que pueden ser similares al VIH, produce resultados falsos positivos en los test del VIH.

De acuerdo a las recomendaciones del Departamento de Enfermedades de Transmisión Sexual, en caso de un resultado positivo en el test del VIH, se recomienda llevar a cabo una verificación del resultado. El segundo examen no debe ser reactivo en caso de reacciones cruzadas con los anticuerpos producidos en respuesta a la vacuna contra el virus de la gripe porcina. Aún así, el resultado negativo en dichas pruebas no descarta la infección por VIH, ya que el paciente puede estar en el estado de seroconversión, o alguna otra enfermedad que interfiere con los resultados en los test del VIH.

El Ministerio de Salud de Brasil recomienda que los profesionales encargados del diagnóstico de VIH-1 deben informar a los pacientes que recibieron la vacuna contra la gripe porcina sobre la posibilidad de resultados falso positivos en las pruebas del VIH. Si es necesario, también deben llamar a los pacientes para llevar a cabo una nueva recolecta de muestras después de 30 días, hasta que el diagnóstico sea definitivo.

miércoles, 12 de mayo de 2010

"El Rapto de Higea" en Madrid

Salud amigas y amigos,

No os perdáis la presentación del libro "El Rapto de Higea", de Jesús García Blanca, en Madrid, este viernes 14 de Mayo, a las 19:00 horas, en la librería "La Mala Testa", es un libro que ayuda de una manera bárbara a entender por qué son las cosas como son en los sistemas sanitarios, en los Ministerios de Sanidad, en los Colegios de Médicos, en los laboratorios de los científicos, en las organizaciones internacionales de la salud, en la industria farmacéutica, en la política de los políticos. Es una herramienta fundamental para saber quién es quién y por qué hace lo que hace y quienes se benefician de ello en el ámbito del negocio y el mercadeo de la salud y la enfermedad. Es un libro imprescindible para aquellos que ya se han emancipado y se han liberado de un sistema sanitario especulador y mercantilista, y para los que empiezan a hacerlo, como quedó demostrado después del fraude de la gripe-A, cuyo estrepitoso fracaso de los mecanismos de terror institucionales no les sirvió a sus promotores para conseguir los beneficios multimillonarios que se habían propuesto, y que, afortunadamente, fue básicamente por la movilización, no jerarquizada ni monopolizada, de las masas de personas civiles, a través de herramientas más democráticas como internet, que ha marcado un antes y un después en las historia de la medicina y la política, pero también en la historia de la resistencia civil.

En este caso, Jesús García Blanca, con el Rapto de Higea, después de exponer de una manera contundente cuáles son los mecanismos de poder que operan en la toma de decisiones en los sistemas sanitarios nacionales, internacionales, públicos y privados, y qué intereses les mueven, propone meterle mano a un fraude ya conocido y resistido a nivel nacional e internacional casi desde su origen, hace ya treinta años, poniendo al descubierto el mayor engaño de la historia de la medicina, y sin ninguna duda el más suculento y sustancioso para sus promotores, el escándalo del SIDA.

Para los que nos hemos adentrado y hemos indagado en este particular tema del SIDA desde hace tiempo, sólo podemos felicitar a Jesús por su trabajo y congratularnos de que por fin se descubra la verdad y se exponga al desnudo el espeluznante caso del SIDA, que algunos ya calificamos como Genocidio Iatrogénico o Terrorismo Institucional, y no por capricho o prepotencia, sino porque la consecuencia directa de este fraude del SIDA ha sumado, y sigue sumando, un número insultantemente elevado de muertes innecesarias y evitables, y todo por el empecinamiento -con una probabilidad alta de que sea interesado, a tenor de lo acontecido- de no reconocer un fallo estructural en el planteamiento de su origen causal.

Sin más, les reitero el interés de acudir a esta cita para escuchar de mano del propio autor los entresijos y el esfuerzo que seguro ha debido suponerle la elaboración de este trabajo.

¡¡¡Saludamos al compañero Jesús!!!

Salud-os
Raúl
Higea raptada





Higea, la diosa de la salud, raptada, secuestrada, violada. Es lo que propone que ocurre en nuestros días con la salud humana, Jesús García Blanca, en su libro El rapto de Higea.


Radical, en busca de la profundidad, de las raíces del conocimiento, erudito, García Blanca hace un análisis digno del rigor mayúsculo sobre las relaciones de poder entorno a nuestra salud. Por la páginas de este trabajado libro pasan la deshumanización de la salud, el punto de vista ecológico en el tratamiento de bacterias y virus e infecciones e incluso el enfoque de la infancia como estado de sitio para la industria de la salud y la enfermedad, el control de la disidencia o el tratamiento de la salud como forma de control social. Finalmente, escribe García Blanca más de 80 páginas sobre el Caso Sida con el subtítulo de Los límites de la rebeldía, muy elocuente.

El autor argumenta bien y documenta las relaciones existentes entre las diferentes multinacionales farmacéuticas, gobiernos occidentales, agencias estatales, y todos los actores del entramado sanitario, incluidas las publicaciones científicas. Se basa para ello, entre otras herramientas, en las propias publicaciones de los críticos con el sistema desde dentro del sistema; la prueba más clara de que las cosas no funcionan.

Una idea me ha llamado poderosamente la atención, sobre todas las demás, que haberlas ailas y muchas: la influencia de las industrias, alimentaria, química y farmacéutica (en muchos casos unidas en una misma compañía) en nuestro estilo de vida está conduciendo a nuestra “degeneración biológica”.

El próximo viernes, día 14 de mayo a las 19:00 horas, Miguel Jara presenta al autor y al libro en la librería La Malatesta de Madrid para preguntarle a Jesús en voz alta por esta significativa y radical propuesta. También está invitado a la presentación el profesor de antropología amigo de Darwin, Máximo Sandín.

domingo, 2 de mayo de 2010

Lo que las compañías farmacéuticas no quieren que usted sepa sobre el SIDA

Las compañías farmacéuticas no quieren que usted sepa la verdad sobre el SIDA ...o el cáncer, o la diabetes, o las enfermedades cardiovasculares. Hay una sencilla verdad que, si fuera ampliamente reconocida, devastaría absolutamente a la industria farmacéutica, con todas sus vacunas y productos químicos patentados fuertemente promocionados. ¿Qué sencilla verdad es esa?

El SIDA tiene una cura. El cáncer tiene cura. La diabetes se puede curar. Las enfermedades del corazón se pueden curar. La lista sigue y sigue …

Cuando el co-descubridor del virus del SIDA dice, ante las cámaras, que en esencia el SIDA se puede curar con la nutrición, está hablando de una verdad rechazada que las compañías farmacéuticas (y sus secuaces) no pueden tolerar. Si la gente supiera que el SIDA se podría detener - o incluso revertir - con nutrientes como antioxidantes, podrían no poner tanta fe en las vacunas promocionadas por todo el mundo por valor de miles de millones de dólares, no sólo por las grandes empresas farmacéuticas, sino incluso por Bill y Melinda Gates, también (quienes han canalizado cientos de millones de dólares hacia los bolsillos de las compañías farmacéuticas para inyectar más niños con vacunas).

Esta es la razón por la cual la película de Brent Leung (www.HouseOfNumbers.com) es a la vez tan valiente y tan relevante para el sistema de atención sanitaria actual. Es la primera película en ponerse de pie y declarar: "El emperador del SIDA no lleva ropa!". Esta película, de hecho, presenta evidencia contundente que, en muchos sentidos, expone la estafa de la vacuna contra el SIDA de las grandes compañías farmacéuticas. No es de extrañar que Leung esté siendo tan brutalmente atacado por la industria del SIDA. Cientos de miles de empleos de la industria del cuidado de enfermos dependen de que más personas sean diagnosticadas con SIDA y tratadas con medicamentos con precios monopolizados!

lunes, 26 de abril de 2010

Filosofía de la Salud: El Capitalismo sus Médicos y sus Medicamentos

Filosofía de la Salud
El Capitalismo sus Médicos y sus Medicamentos.
Fernando Buen Abad Domínguez

Una sociedad enferma lucra, incluso, con las enfermedades

Mientras la salud (o las enfermedades) de los pueblos sean un negociado de mercachifles en el que estén prendidos como vampiros muchos laboratorios, universidades, instituciones gubernamentales, hospitales y médicos... mientras existan personas y pueblos enteros sin seguridad médica... mientras reinen los hábitos y las manías patológicas que inoculan las mafias publicitarias en contra de la salud pública... viviremos una injusticia monstruosa que se ha naturalizado como parte del decorado miserable de las sociedades divididas en clases. Todos los días, durante las madrugadas, las filas de personas a las puertas de los hospitales, en espera de una consulta, padecen listas enromes de violaciones a los derechos humanos mientras, por ejemplo, la industria farmacéutica (13 de los 20 más voraces) instalada en Puerto Rico, recibe beneficios fiscales caimánicos y mueve saludables fortunas en el orden de 60 000 millones de dólares.

El capitalismo entrena a los médicos, a las enfermeras y a los trabajadores de la salud como se entrena a un ejército de mercenarios vendedores de análisis cínicos, estudios diagnósticos, cirugías, medicamentos y terapias. Las materias y reflexiones humanísticas, la conciencia social, brillan fulgurosamente por su ausencia y precariedad. Les uniforman las cabezas con aspiraciones y sueños burgueses (estereotipados hasta las náuseas) para que exhiban impúdicamente su lealtad convenenciera a los negocios de dueños de los laboratorios que ya antes entrenaron a sus jefes. "Pfizer es actualmente la mayor compañía farmacéutica, y se reporta 45 mil millones de dólares de rentabilidad. Las empresas multinacionales entre ellas Glaxo Smith Kline, Merck & CO., Bristol-Myers Squibb, AstraZeneca, Aventis, Johnson & Johnson, Novartis, Wyeth y Eli Lilly, acapararon el 58,4% del mercado alrededor de 322 mil millones de dólares en ganancias".[1]

Hay que ver los desplantes de prepotencia y petulancia que pasean muchos jefes de sección, de guardia, de departamento... en cada clínica, hospital o laboratorio frente a las enfermeras, los estudiantes y los trabajadores que deben aprender primordialmente a convertir su humillación en buenas calificaciones, diplomas, nombramientos especiales o premios... como la asistencia a congresos, la publicación de "papers" y los regalitos de los laboratorios. No nos asustan, ni silencian, los medicuchos que se envuelven con enjambres terminológicos y estadísticos par inmolarse en el reino de la erudición archi-especializada y donde no sólo no se aceptan las denuncias más obvias sino que éstas son vistas como desplantes de "mal gusto". De esos bonzos demagogos, tecnócratas y burócratas, están repletas las academias y asociaciones de especialistas... y muchos hospitales. No todos, claro... claro. Pero. Muchos estudiantes son adiestrados con excelencia "técnica" para sustentar la servidumbre de clase que justifica el negocito y justifica también algunas dádivas de la filantropía médica que, con su ética mesiánica, beneficia a algunos pobres en hospitales para pobres y con burocracia para pobres.

¿Es esto muy exagerado?

Los médicos, las enfermeras y los trabajadores de la salud suelen ser amaestrados para que adopten, como suyas y originales, ideas reaccionarias y conductas mediocres. Su heroicidad se reduce a ser serviles y mansos con el negocio y llevar al reino de su individualismo las glorias de las cuentas bancarias y los bienes terrenales. Su heroicidad tiene por alma mater una vanidad inmisericorde entrenada diariamente en el campo de concentración a que someten a sus "pacientes" y a los familiares de ellos. Muchos "doctorcitos" se hacen pagar su magnanimidad con agradecimientos eternos, y halagos, gracias a extorsionar a todo mundo con el viejo truco de regatear información, hablar con tono didáctico y condescendiente, jugar a que el tiempo nunca les alcanza y sacarse de la manga soluciones milagrosas. Muchas bajo el método de la escopeta... algún perdigón le pegará a la perdiz. Cuantos más medicamentos ensayen... mejores regalitos mandarán los laboratorios. Existe un ranquin internacional de premios en hoteles, líneas aéreas y merchandising variopinto. Lo aprenden los médicos, las enfermeras y los trabajadores de la salud desde las primeras lecciones.

Sueñan con infectarnos la vida con saliva de burócratas serviles a la carnicería neoliberal son "doctores" de inoculados de epidemia usurera entre los mercados farmacéuticos  caldo infecto de la demagogia neoliberal el peso de la miseria y el crimen, el hambre, el desempleo, la injusticia galopante. Nosotros lo pagamos. Ellos se autonombran "doctores" para esconder su prepotencia y suficiencia de ignorantes funcionales indolentes a la miseria, desnutrición, hospitales destruidos, escuelas desvencijadas, podredumbre y hediondez a diestra y siniestra. Depresión, mal humor, desesperanza, hartazgo, tristeza, melancolía rabia... furia... odio. Cansancio y soledad, trabajadores humillados. Ancianos victimados con indolencia... enfermos carcomidos por la burocracia. Los niños miran atónitos el futuro que les heredamos. Es una Monstruosidad. Vivimos infestados de negligencia. Los más pobres están más desprotegidos, no están bien alimentados, no pueden ir al doctor, imposible pagar medicamentos y en general no tienen posibilidad de atender su salud. No es poca cosa.

Nosotros sabemos que la guerra contra la medicina corrupta debe ser una guerra contra el capitalismo, también. El negocio de los laboratorios farmacológicos ha sacado una tajada monstruosa. Y no hemos visto lo peor. Sabemos que las corporaciones fabricantes de medicamentos son dueñas de la seguridad de miles o millones de personas. Reina el cinismo. Sabemos que la crisis sanitaria expresa la irracionalidad capitalista. Los monopolios imponen sus negocios como si fuesen políticas de salud e imponen condiciones de mercado para especular con medicamentos y precios. Son dueños de la salud de millones de seres humanos.

¿Y el pensamiento ético en materia de salud?

Está claro que la pachanga obscena de comerciar con las enfermedades, al alcanzar sumas millonarias en cualquier moneda, requiere gerentes gubernamentales encargados de legalizar la tranza e idear mecanismos creativos para sacarle más jugo a las víctimas. Por eso construyen hospitales cuyo sello de clase garantiza un modelo de consumo perfecto para el nivel de corrupción alcanzado por los "doctorcitos" y sus compinches. Por ejemplo construyen hospitales para consumir los mil y un productos que, encarecidos a precio de gobierno, mejor convengan a las empresas proveedoras; por ejemplo gastarán a manos llenas los impuestos de los pueblos para congraciarse con empresas fabricantes de aparatologías y artículos de toda índole, para, recurrentemente, tapizar la ruta de las entregas con diezmos a granel para los intermediarios; por ejemplo pondrán salas de espera, quirófanos, habitaciones, pasillos, oficinas y salas de urgencias... al servicio de la lógica "fordista" aplicada a la atención médica. Todo esto tributario de desentenderse rápido de los "pacientes" para que no engorden los gastos que pudieran amenazar la pachanga de las corruptelas. Hoy, en la obscenidad extrema del sistema de corrupción médica, los pacientes son obligados a llevar a los hospitales sus sábanas, tenedores, agua, vendas y bacinicas... no hay muchos médicos protestando por eso.

Muchos médicos, y sus compinches, gustan de celebrar cifras de eficiencia y atención a los pacientes. Se embriagan en estadísticas exitosas que desbordan gráficas powerpoint, libros, tratados y enciclopedias. Si cada página editada con guarismos triunfalistas implicara a una persona atendida con eficiencia... no habría crisis sanitaria en el mundo. Y la medicina habría dejado de ser una industria burguesa para ser un derecho socialista inalienable.

En la cúspide del alma mater en los médicos medicamentalizados (es decir con la mente puesta en ayudar a vender medicamentos muchos de ellos innecesarios) están los laboratorios farmacéuticos anudados todos en una red multinacional de inversionistas que, cómo en todo comercio, rigen sus tareas por las leyes capitalistas de la oferta y la demanda. ¿Nos sorprendería saber cuántas veces han inventado epidemias, pandemias y contagios para hacer circular millones de vacunas, jeringas, pastillas, cremas o ungüentos? La base material capitalista de esta industria mundial sustenta una cúspide ideológica -metodológica- vestida de "ciencia" en la que se han protocolizado operaciones técnicas con operaciones financieras donde los que ganan son los dueños del negociado. ¿Se ofenderán mucho con este retrato?

¿Es poco filosófico?

No son pocos los médicos que viven de mentir y de mentirse. Fabrican fantasías y explicaciones desopilantes para ganar la "confianza" de sus pacientes-clientes. Si hubiese una colección mundial sobre las fantasías inventadas por muchos médicos sobre el comportamiento del organismo humano, y su relación con los químicos prescritos, tendíamos una enciclopedia del horror monumental. La "filosofía" burguesa de la "industria de salud" ha producido durante su historia un monstruo insaciable enredado con las más deplorables anécdotas de corrupción e impunidad. Lo que menos les importa es la erradicación de las enfermedades porque tal cosa disminuye los ingresos farmacéuticos. No importa que muchos de los productos "médicos" (de quirófanos, farmacias, hotelería hospitalaria y toda la parafernalia) no tengan eficacia probada... lo importante es cubrir las metas mensuales en materia de ventas y cobros. Es esa su "filosofía" y punto.

Su "filosofía" no se compromete con una lucha efectiva contra las enfermedades que agobian a los trabajadores, lo que importa son las regalías y el secuestro de las patentes para gozar de exclusividad en el usufructo de una enfermedad y más si se vuelve epidemia. Sin importar (hay casos de infamias insondables) cuán tóxicas sean para las personas las medicinas, las operaciones o los tratamientos, ni sus consecuencias colaterales, las enfermedades asociadas ni la muerte (que el capitalismo también ha convertido en negocio)

Su "filosofía" también consiste en invertir millonadas, para esconder bajo el tapete, los planes de negocios relativos a la investigación que ellos llaman "científica". No es el bien social lo que determina inversiones ni lo que determina las políticas sanitarias... es descarnadamente, la búsqueda de beneficios financieros privados para un puñado de monopolios alcahueteados por los gobiernos serviles. Si para eso hay que manipular y falsificar datos, si para eso hay que publicar revistas, organizar congresos y entregar "premios nobel"... no se detendrá una industria tan pesada. No tendrá pruritos metodológicos o morales, una industria deshonesta que se disfraza con la palabra Ciencia para esconder su "filosofía" de los negocios.

La lista de ligerezas y errores con que se maneja la fabricación industrial de medicamentos es enorme. Hay denuncias y debates que generalmente se esconden porque afean el panorama. La industria farmacéutica tiene controles sobre la inmensa mayoría de publicaciones especializadas y las revistas de divulgación científica. La industria farmacéutica gasta fortunas en publicidad y en regalos para sus médicos favoritos. Se trata de una dictadura del negocio farmacéutico.
Los médicos son la tercera causa de muerte en los EE.UU.: causan 250.000 muertes por año.[2] No todos, claro, no todos.

¿Está todo tan mal?

Contamos con Cuba, por ejemplo. Algunas tareas indispensables para superar las patologías generadas por la industria médico-farmacéutica del capitalismo deberían pasar a estas horas por la expropiación, sin pago, y bajo control obrero, de todo el negociado obsceno que hoy deambula impunemente por el mundo. No hay alternativas. El capitalismo es un delito[3] y una maquinaria infernal de producir crisis ecológica, enfermedad y muerte. A estas horas es preciso reformular todas nuestras concepciones teórico-metodológicas en materia de salud y de políticas socialistas de salud. Aprovechar los mejores logros, los que son realmente útiles y liberarlos de las garras del capitalismo. Reformular nuestras ideas y preconcepciones sobre el organismo humano sus interdependencias con la naturaleza toda, su desarrollo y su situación actual. Reformular la investigación científica y los principios mismos de la actividad médica adaptados a la realidad concreta y las urgencias de esta etapa. Transformar los modelos de enseñanza y la educación médica en todos sus niveles. A estas horas es inexcusable garantizar la salud y los servicios en condiciones que permitan soberanía política en políticas concretas, democracia médica revolucionaria, erradicación del rezago médico y de las enfermedades de la pobreza. Prevención socialista y planificación, educación y la cultura de la salud, empleo digno para los trabajadores de la seguridad social... afincar una Filosofía socialista de la salud que privilegie la vida digna como un derecho concreto e inalienable. Vincular el problema de la salud con la preservación de los ecosistemas. Garantizar condiciones materiales de existencia, justas y democráticas. Los más avanzados descubrimientos de la medicina no pueden ser propiedad privada de un puñado de capitalistas. El movimiento obrero debe exigir su nacionalización inmediata al lado de la nacionalización de los grandes bancos, los latifundios y los monopolios que someten nuestras vidas a la dictadura del Capital. Sólo una economía socialista planificada racionalmente podrá desarrollar la riqueza de los conocimientos en materia de salud para ponerlos realmente al servicio de la humanidad y su desarrollo. Eso será realmente curativo.

[1] http://www.militante.org/medicinas-laboratorios-monopolios-y-nuestra-salud
[2] http://www.bibliotecapleyades.net/ciencia/ciencia_industryweapons02.htm
[3] Antonio Salamanca http://www.aporrea.org/ideologia/a97634.html
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Dr. Fernando Buen Abad Domínguez
Rebelión/Universidad de la Filosofía
remitente: sabarva@gmail.com